La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a descubrir lo que nos dicen los datos mediante el empleo de gráficas, mapas y animaciones, los mecanismos que empleamos para representar series complejas de números, sea cual sea su procedencia. Estas técnicas visuales de comprensión de la información aparecen en la prensa escrita, en la televisión o en internet y aprendemos a interpretar su significado ya desde el colegio. La sonificación (es decir, el empleo del sonido para traducir la información contenida en esos datos) tiene una serie de ventajas: Por un lado, facilita que las personas con problemas visuales o ciertas discapacidades cognitivas puedan acercarse a ellos.

Pero además, gracias a las excelentes capacidades del sistema audtivo humano, podemos analizar propiedades que fluctuan con una precisión mayor que la que tiene nuestra vista. También detectamos patrones o estructuras ocultas, especialmente si se presentan de forma simultánea. El sonido se procesa más rápidamente y más visceralmente que la imagen. Por eso, escuchar datos es una forma de obtener información que nuestros ojos nunca detectaría. En la sonificación del huracán Sandy, magnitudes difíciles de representar gráficamente como el patrón de vientos alrededor del centro de la tormenta son convertidas en sonidos facilitando la interpretación de su evolución, algo crucial para predecir su poder destructivo. En este Curso Experto aprenderás a convertir series de datos en entornos de sonificación mediante distintos procedimientos para ayudar a los especialistas en el análisis de la información.